viernes, 22 de agosto de 2014

El estrés del cuidador


Las personas que se encargan de cuidar a otras, ya sea por cuestiones profesionales o personales, están sometidas a una gran carga de trabajo, no solo por las características de las tareas que tienen que realizar sino porque tienen que tratar con la enfermedad, el dolor y el sufrimiento de la persona que necesita ser cuidada.

Para que el estrés no deteriore excesivamente la salud del cuidador, es muy importante que sepa identificar las señales que indican que está sufriendo demasiado estrés y poder actuar a tiempo.

A continuación incluyo un enlace hacia una guía para cuidadores de personas dependientes elaborada por el Gobierno de Aragón.
Guía Básica para el cuidador

Finalmente incluyo un enlace hacia un artículo que explica este tema: El estrés en los cuidadores: consejos prácticos


David Moleiro Melián
Psicólogo T-1799


lunes, 11 de agosto de 2014

Vale más hacer...



¿Qué opinas sobre esta frase?

¿Eres de las personas que se arrepiente más por lo que no ha hecho o por lo que ha hecho?

¿Te gustaría cambiar?

¿Para qué quieres cambiar?

¿Cómo se te ocurre hacerlo?


David Moleiro Melián
Psicólogo T-1799


viernes, 1 de agosto de 2014

Hábitos de salud... mental


Todas las personas queremos tener una buena salud, desafortunadamente cuando más la valoramos es cuando enfermamos y la perdemos. Tan importante es saber qué hacer y a dónde dirigirse cuando enfermamos como saber prevenir la enfermedad.

En muchas ocasiones cuando hablamos de salud y enfermedad solo nos referimos a la de nuestro cuerpo físico, olvidando que es tan o más importante nuestra salud psicológica y emocional.

A continuación he redactado un breve listado de hábitos de salud mental. Naturalmente no están todos, me gustaría que comentaras qué te parecen, si haces alguno de ellos y cuál incluirías, de esta forma podré mejorar la lista y hacerla crecer.
  1. Aprende alguna técnica de relajación y practícala para que la puedas utilizar cuando más la necesites y en cualquier lugar.
  2. Realiza habitualmente algo de ejercicio físico, ya que está demostrado su relación con el bienestar psicológico y emocional.
  3. Cuida a una mascota o plantas. Ser el responsable del cuidado de otro ser vivo, tomar decisiones al respecto tienen beneficios a nivel psicológico.
  4. Ten amigos cerca o personas de confianza con las que poder hablar, compartir experiencias y emociones. Somo seres sociales, necesitamos del contacto y de las relaciones con los demás para sentir que formamos parte de un grupo y satisfacer nuestras necesidades sociales y emocionales.
  5. Realiza actividades que te diviertan, que te hagan reir, retoma o empieza algún hobby. Es importante que en tu vida hayan cosas que te producen satisfacción, aunque sean cosas simples, si te generan bienestar, valen.
  6. Come sano, ¿cómo son tus digestiones?, ¿te sientes pesado tras una comida?, ¿comes con ansiedad?, ¿te adormeces demasiado tras comer?, ¿identificas algunos alimentos con malestar tras ingerirlos?, ¿comes rápidamente?, ¿vas al baño de manera regular?, ¿crees que deberías comer mejor?
  7. Actúa de acuerdo con tus valores personales. Ser congruente contigo mismo (si tienes valores ecologistas se congruente con ellos), ir en contra de tus propios valores generan un malestar psicológico que a la larga pueden provocar problemas (si tu valor es la sinceridad, un trabajo donde tienes que ocultar la verdad o mentir te puede hacer daño).
  8. Sé una persona agradecida, agradece lo que tienes. Agradece a tu pareja, familia, algún amigo, a la naturaleza, a Dios, al universo... da igual, pero agradece. Por ejemplo, cuando te levantes por la mañana agradece 3 cosas buenas que haya en tu vida, y antes de acostarte agradece otras 3 cosas que te haya pasado durante el día, es mejor si las escribes con tu puño y letra.
  9. Rodéate de personas que te aporten cosas buenas, personas que te hagan sentir bien, que rían contigo, que te consuelen y apoyen en los momentos difíciles, que sientas su apoyo aunque estén lejos. Nuestro entorno social es muy importante para nuestro bienestar.
  10. Ten en cuenta posibles "señales de alarma" de malestar psicológico que te pueden estar indicando que es necesario que pidas ayuda.
  11. Visualiza en positivo, imagínate en el futuro haciendo bien algo, consiguiendo el éxito en eso que es importante para ti. Nuestro mundo es una construcción mental y emocional, una idea, una imagen mental o un recuerdo pueden generar muchas emociones en nosotros, puede llevarnos a actuar de diversas maneras. "Somos lo que pensamos". A lo mejor tienes que aprender primero a visualizar, a lo mejor tienes que aprender a hablarte de una manera adecuada, ¿eres muy crítico contigo mismo?, lo que te dices a ti mismo ¿se lo dirías a tu mejor amigo/a?
  12. Cuida tu aspecto (apariencia, forma de vestir, pelo, etc.) de manera que te gustes cuando te mires al espejo, siéntete a gusto contigo.
  13. Aprende a decir no (hazte respetar), a pedir cosas (reclama lo que es tuyo), a aceptar cumplidos y también críticas.
  14. Dedica algo de tiempo diario para ti solo, aprende a estar contigo mismo y disfrutar de tu compañía (el Mindfulness te puede servir para ello)
  15. Haz cosas que te gusten, que te llenen, que hagan tu vida agradable (pasear, ir a la playa, nadar, ir al cine, leer un libro, etc.)

Como podrás observar, la mayoría de estos comportamientos son accesibles para muchas personas (y siempre se pueden adaptar a las circunstancias de cada uno), será con motivación y constancia cómo se convertirán en un hábito.

Hay algunas de ellas (como la número 1- aprender alguna técnica de relajación, o la 14- disfrutar de tu propia compañía en soledad) en la que puede que necesites algún tipo de orientación profesional para aprenderlas. Y muy importante es la número 10 (observar las "señales de alarma") donde no tienes que dudar y pedir ayuda profesional (siempre es mejor prevenir que curar).

¿Qué hábito realizas tú que te proporciona salud mental?
Cuéntamelo.

David Moleiro Melián
Psicólogo T-1799


lunes, 28 de julio de 2014

¿Cuándo visitar a un psicólogo?


Lejos de hacer aquí un listado de síntomas y trastornos psicológicos (los cuales pueden ser consultados en otras páginas especializadas en este tipo de listados) te propongo hacer un recorrido por otro tipo de señales, señales que muchas veces pueden pasar desapercibidas y que en ocasiones constituyen indicios de que algo merece nuestra atención e incluso la atención de un profesional.

Desde este punto de vista, hay determinadas sensaciones físicas, pensamientos o emociones que no son agradables vivirlos, pero que en muchas ocasiones "es lo que toca vivir" porque las circunstancias que te rodean así lo determinan (por ejemplo estar triste por haber perdido a un ser querido, o estar estresado por tener mucha carga de trabajo). Hasta cierto punto estas sensaciones son normales, solo serán señales para actuar sobre ellas cuando ocurran con demasiada frecuencia, intensidad, cuando generan la sensación de no poderlo soportar o cuando realmente están limitando tu vida cotidiana, impidiéndote vivir de una manera satisfactoria. Es entonces cuando uno debe de ocuparse (en lugar de pre-ocuparse) y solicitar la ayuda u orientación de un profesional que le pueda ayudar adecuadamente.

Esto no quiere decir que toda visita a un psicólogo implique iniciar un largo proceso de terapia (con todo el gasto de esfuerzo, tiempo y dinero que puede suponer), en ocasiones, a veces basta con pocas visitas para darse cuenta de algunos aspectos de nuestra vida, o recibir algún tipo de orientación, o poder contar de una manera diferente a un profesional ese problema que te atormenta desde hace tiempo...

Naturalmente no quiero simplificar la realidad, cada persona que acude a terapia es única, sus circunstancias son únicas, lo que hace que cualquier orientación o terapia deba ajustarse y adaptarse a cada uno para obtener el máximo beneficio... y en ocasiones eso implica tiempo, dedicación y esfuerzo. Además, hay que tener en cuenta que es un proceso que en determinados momentos puede ser duro y doloroso, pero el motivo por el que se hace merecerá la pena y siempre podrás disponer del apoyo de un profesional que te acompañe.

Por lo tanto, si tienes la sensación de que algo no va bien, si sientes que has perdido alguna capacidad vital que antes poseías, si notas que tu manera de relacionarte con los demás y/o contigo mismo ha cambiado, si has perdido la ilusión con tu vida y no lo sientes como algo pasajero o puntual, si tienes periodos largos de tristeza, de profunda soledad, de ansiedad o estrés que no puedes controlar y te están limitando tu vida, miedos y temores que te desbordan, pensamientos repetitivos que no te puedes quitar de la cabeza y te producen malestar, no te quieres tanto como antes (baja autoestima), etc. es posible que necesites ocuparte de ello y que tengas que visitar a un psicólogo. 

David Moleiro Melián
Psicólogo T-1799


¿Qué es una terapia psicológica?



Una terapia psicológica o psicoterapia es un proceso que ocurre entre varias personas, uno es el terapeuta y el otro u otros las personas que piden ayuda.

Es un proceso de descubrimiento y crecimiento no solo para las personas que buscan ayuda sino también para el propio terapeuta, es decir, es un proceso que puede y tiene que ser enriquecedor para todas las personas implicadas.

Durante ese proceso se establece una relación humana que debe caracterizarse por el respeto, la confianza y el compromiso mutuo por lo que está ocurriendo durante ese encuentro. Desde esa relación de confianza y seguridad la persona que pide ayuda aprenderá cosas nuevas: se dará cuenta de su potencial para superar sus problemas, aprenderá estrategias o herramientas para usar en su vida cotidiana, aprenderá a combatir el estrés, la ansiedad, el abatimiento, a relacionarse de otra manera más adaptativa con los demás y consigo mismo, etc.

Los objetivos que se persigan durante la terapia deben ser concretos y específicos para cada persona, toda las técnicas que se usen se adaptarán a las características del otro, a sus capacidades, a su problemática, etc.

Toda terapia psicológica debe ser llevada a cabo por un profesional (un licenciado o graduado en psicología), alguien con la formación oficial y reglada que ofrezca garantías de seguridad y eficacia, debe estar colegiado y acogerse al código deontológico que determina su profesión. Toda persona que necesite ayuda psicológica debe evitar por su seguridad a otros terapeutas que no cumplen estos requisitos y que ejercen por lo tanto desde el intrusismo profesional, hay que tener en cuenta que están poniendo su salud en las manos de alguien...

Existen muchos tipos de terapias y muchos enfoques terapéuticos (conductual, cognitivo, humanista, gestalt, sistémico, ecléctico, etc.), pero la mayoría de ellos tienen un objetivo común: aliviar el malestar o sufrimiento que está viviendo la persona. 

David Moleiro Melián
Psicólogo T-1799


domingo, 27 de julio de 2014

¿Qué te está impidiendo hoy empezar con ese proyecto vital tan importante para ti? ¿Qué te está impidiendo crecer y mejorar?



Muchas personas desean mejorar su autoestima, desean ser felices, desean vivir en paz... Existen muchos consejos, trucos y directrices que pretenden ayudarte a conseguir esos deseados y nobles objetivos, aunque desafortunadamente en muchas ocasiones quedan en palabras bonitas, buenos consejos y poco más...

Como se ha mencionado en muchas ocasiones, para alcanzar esos objetivos hay que centrarse en el camino, en el proceso que ocurre desde que uno se marca un objetivo y se esfuerza para alcanzarlo. Recorrer este camino requiere esfuerzo y dedicación, requiere valentía, requiere ser capaz de asumir la responsabilidad de tus decisiones y de tu vida... y esta es una buena manera de mejorar la autoestima, de recorrer el camino de la felicidad y de poder vivir en paz.

El mejor momento para empezar a recorrer ese camino es ahora, ¿estás dispuesto a coger las riendas de tu vida?, ¿qué puedes empezar a hacer ahora mismo que te acerque un poco más hacia aquello que es importante para ti?

David Moleiro Melián
Psicólogo T-1799


¿Sobre qué tema de psicología te gustaría leer?